Las obras que se realizan sobre la carretera Federal 57 continúan generando afectaciones económicas y operativas para los sectores productivos y de transporte en San Juan del Río, además de complicar la movilidad diaria de miles de habitantes.
Representantes del transporte público y del sector empresarial señalaron que la incertidumbre en los tiempos de traslado, los congestionamientos constantes y el uso de rutas alternas han incrementado los costos de operación, ocasionado retrasos en la logística y aumentado los riesgos para automovilistas, pasajeros y peatones.
El secretario general del Sindicato Unión de Taxibuses CTM en San Juan del Río, Prócoro Martínez, informó que la organización agrupa alrededor del 50 por ciento de las unidades del transporte público urbano, con 113 vehículos, varios de los cuales operan en rutas como la 43, 38, 17 y 2, que atraviesan vialidades conectadas con la carretera Federal 57.
Explicó que uno de los puntos con mayores complicaciones es el acceso a la Central de Autobuses, ya que algunas unidades han dejado de ingresar debido a los largos tiempos de espera y optan por regresar a la altura de la concesionaria Volkswagen. Intentar completar el recorrido hasta la terminal puede representar hasta 30 minutos adicionales, lo que reduce la frecuencia del servicio y genera pérdidas económicas para los concesionarios.
De acuerdo con el dirigente, cada unidad absorbe un costo cercano a los 400 pesos diarios por el consumo adicional de combustible, por lo que el impacto mensual ronda el millón de pesos. A esta situación se suma el incremento en el precio del diésel registrado durante este año, lo que ha complicado aún más la operación del transporte público.
También indicó que los usuarios enfrentan trayectos más largos, mayores gastos y, en algunos casos, deben caminar o utilizar otros medios de transporte para llegar a sus destinos, incluso cruzando zonas consideradas de riesgo.
Ante la falta de una ruta alterna permanente y el próximo regreso a clases, recomendó a estudiantes, trabajadores y usuarios anticipar sus traslados para reducir el impacto de los retrasos.
Por su parte, el presidente de Canacintra San Juan del Río, Víctor Hugo Rodríguez López, afirmó que la problemática ha dejado de afectar únicamente al sector industrial y ahora repercute en prácticamente toda la población. Indicó que cerca del 80 por ciento de las aproximadamente 400 empresas afiliadas al organismo han reportado afectaciones derivadas de las condiciones de la carretera.
Aunque no existe un cálculo global de las pérdidas económicas, explicó que en algunos casos una hora de retraso puede representar costos cercanos a los dos millones de pesos, además de afectar la planeación de compras, producción y entregas. Varias empresas, añadió, han tenido que modificar su logística e incluso adelantar el traslado de mercancías para evitar incumplimientos con sus clientes.
Rodríguez López advirtió que los retrasos en la entrega de insumos, especialmente para la industria automotriz, pueden derivar en sanciones económicas que van de los 10 mil a los 200 mil pesos, además de poner en riesgo contratos comerciales.
Asimismo, señaló que algunas operaciones han sido trasladadas a otras ciudades como San Luis Potosí, Querétaro y Guadalajara, lo que representa una disminución en la actividad económica para San Juan del Río y dificulta la llegada de nuevas inversiones.
Los representantes del transporte y del sector empresarial coincidieron en la necesidad de que las autoridades federales implementen una estrategia para reducir las afectaciones mientras continúan las obras, además de designar a un responsable que dé seguimiento permanente a la situación.





